los domingos crean noches extrañas,
entre el recuerdo de la resaca del sábado
y la semana que se asoma.
por fin ya más camino del lunes que del fin de semana:
entran 3. llenos de cerveza. se sientan en la barra y mientras ingieren un tercio (estrella), uno hace esculturas con pajitas,- más grotescas que artísticas- otra golpea la barra culpándola por las lágrimas que se le escapan derramando la cerveza y el tercero trata de hacer malabares con fuego delante de mi cara (bastante de póker)... menos mal que sólo tenía un mechero, pues ya me olían las cejas a pollo frito!
El francés pequeñito y redondo del otro lado de la barra, los miraba extasiado con enormes ojos azules, miraba su Ballantine's con hielo, arqueaba las cejas y les miraba de nuevo. susurrando de vez en cuando un "pardon" cuando cruzaba sus ojos con los mios.
El trio marchó para arropar a la mujer que lloraba.
volverán.
El francés se despidió diciéndome que "debía querer mi vida"
no volverá, es de los que apetece escuchar pero escasean.
viaja por el mundo.
K.
cosas que pasan y que al otro dia no estas segura si ha sido real o una pesadilla rara, verdad...
S